El Banco de Pagos Internacionales (BIS) advirtió que el gasto excesivo en inteligencia artificial puede tener consecuencias para el sistema financiero mundial. El organismo señaló el auge de la inversión en esta tecnología como un posible foco de riesgo sistémico.
La advertencia importa porque una reversión rápida del entusiasmo podría afectar a mercados, empresas y entidades vinculadas con la financiación de estos proyectos. El riesgo no depende únicamente del volumen invertido, sino también de cómo se ha obtenido el capital.
En respuesta al informe, un analista afirmó que la financiación se ha apoyado en una deuda enorme y en estructuras no bancarias con un alto nivel de apalancamiento. Según esa evaluación, estos mecanismos pueden deshacerse con rapidez si cambian las condiciones del mercado.
El planteamiento del BIS pone el foco en la vulnerabilidad financiera que puede acompañar a una expansión acelerada. Aunque la inteligencia artificial continúa atrayendo inversión, la combinación de deuda y apalancamiento eleva el riesgo de que un ajuste tenga repercusiones más amplias.