Bitcoin llega a este jueves con una nueva referencia clave para los operadores, descrita por CoinDesk como una “línea en la arena”. El foco inmediato está en el dato de PCE subyacente, una lectura de inflación que podría poner a prueba esa zona de mercado.
El desarrollo importa porque los datos macroeconómicos pueden influir en el apetito por riesgo, incluidas las criptomonedas. En este caso, la atención está puesta en si la publicación del PCE subyacente confirma o presiona la estabilidad reciente de bitcoin alrededor de esa referencia.
El PCE subyacente es seguido de cerca por los mercados porque excluye componentes volátiles y ayuda a medir la tendencia de la inflación. Para los activos digitales, una sorpresa en este tipo de indicador puede intensificar la volatilidad, aunque la dirección del movimiento dependerá de cómo lo interpreten los participantes del mercado.
Por ahora, el punto central es que bitcoin tiene un nuevo nivel psicológico y técnico observado por el mercado. La publicación de este jueves funcionará como una prueba temprana para saber si esa referencia se mantiene o si vuelve a quedar bajo presión.