Bitcoin cayó hasta los 58.000 dólares y marcó mínimos de 21 meses, según Cointelegraph, en una sesión condicionada por la volatilidad de las bolsas y por datos elevados de inflación PCE en Estados Unidos.
El dato importa porque el PCE es una referencia clave de inflación para los mercados estadounidenses. En el contexto descrito por la fuente, sus máximos de tres años coincidieron con una presión amplia sobre los activos de riesgo, incluido el mercado cripto.
La caída también estuvo acompañada por 600 millones de dólares en liquidaciones cripto en una hora, una señal de estrés para operadores apalancados y de movimientos bruscos en el mercado.
Cointelegraph señaló además que un trader habló de “manipulación” durante el episodio. La fuente no aporta elementos suficientes para confirmar esa afirmación, por lo que debe leerse como una interpretación de mercado y no como un hecho verificado.
El episodio refuerza la sensibilidad de Bitcoin a los datos macroeconómicos y a la volatilidad de los mercados tradicionales, especialmente cuando las liquidaciones amplifican los movimientos de precio en periodos cortos.